Cuentos para Tania.Recuerdo aquel día en el que el viento soplaba tan fuerte, fue justo cuando la vi nacer entre tantas de ellas. El sol había salido de entre las nubes y un hermoso arco iris reinaba en el horizonte quitando todo el protagonismo al astro rey. Pero supongo que el candente coloso también disfrutaba del tan ausente coloreado.
Andaba yo en el centro de aquel jardín de flores, cuando de aquella racha de viento nació Tania, desde aquel instante para mí la reina de las hadas, de entre tantos colores se cruzaron nuestras miradas, con la excitación y la certeza de que vio mis ojos reflejados en el aire, cosa imposible por que nadie puede verme. Pero fue hay cuando mi corazón dejo de ser difunto para volverse aun mas vivo. Gire mi cabeza tratando de buscarla entre tantas alas, y no me fue difícil encontrarla, por que a pesar de tantisima belleza acumulada en el viento, ninguna irradiaba tanta divinidad como la que ella desprendía.
Creo que era todo un conjunto de cosas las que ella poseía y lo que la hacia ser tan única entre tantas musas.
Tímidamente y con sumo respeto e intención la vigilaba, me gustaba oír sus palabras, lo que le contaba a sus hermanas, disfrutaba de su visión del mundo y de su forma de entender y comprender las cosas que le mostraba la vida. Abecés lamente ser un ángel, no poder mostrarme ante su presencia, presentarme y sorprenderla, ser cómplice de su destino, compartir sus sueños, ver sus gestos enamorados hacia mi persona…
Un día Tania volaba por las aguas del estanque, se poso en una hoja marchita y de rodillas, justo al borde asomo su cabecita contemplando su rostro en el salobre.
Sonreí mientras Pensaba que era pura coquetería, hasta que escuche de su boca aquellas palabras.
- Si tuviese la certeza de que eres tú la respuesta a mi pregunta…Te regalaría mis alas si con ello consigo descansar en tu alma. Necesito descubrir si serás capaz de darme el sosiego que mi espíritu anhela, encontrar la paz de tus palabras para alejar mi soledad. Aquella mirada que cautivo mi alma, la que busco entre los ojos del resto de las hadas, pero que no encuentro.
- Por más que acerco mis ojos a tu rostro mi hada no consigues verme.
Si yo fuese tangible a tus sentidos, te diría que deseo estar por siempre a tu lado. Que dañaría con toda violencia a tu soledad hasta fulminarla y verla rendida ante nuestros pies. Te mostraría como mi alma rebosa de la paz y la armonía que tanto añoras, que es tal la dimensión de su fuerza que extinguiría el motivo de tus miedos. Que entre mis planes no estaría el hacerte daño, si no todo lo contrario. Deseo tanto amarte protegerte por siempre, llenar tu memoria de gratos recuerdos, a tu interior de confianza, de sonrisas y alegrías, de buenos propósitos día tras día…
Si me pidieses que te despojara de tus alas para descansar en mi alma no lo haría, por que a pesar de amarte y desear que seas mía, es mayor el deseo que poseo para tu dicha… que libremente alces el vuelo si algún día te lleno de dudas, si no fulmine del todo al miedo, para que encuentres la autentica mirada que buscas entre las hadas.
Para Tania.
Manuel A.

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