Los sueños de un ángel gris.

Cuando después de nueve meses se olvida quien se fue por dos veces, el hombre en una vida, el ángel a su muerte. Cuando algún santo supremo del cielo, considera que llevamos allí demasiado tiempo, nos entrega un nuevo cuerpo. Es en ese momento cuando realmente fallecemos, a pesar de volver nuevamente a la vida. Hay quien por el paso del tiempo, por las experiencias vividas, relega de la inocencia, y aquella alma blanca que de nacimiento nos precedía, se va tiñendo de negro para volverse tímidamente un tanto más gris.
Llegara el momento en que olvidemos al Ángel, para dar paso a la persona que va naciendo.
Pero yo reniego a dejar marchar la inocencia, consciente de que la melancolía y la nostalgia me embargara por siempre, será por que quiero concebir y comprender las cosas que nos rodean los que me lleven a soñar e imaginar mundos que a simple vista podrían parecer perfectos, pero que tampoco lo son.
Llego el momento de hacer ver y hacer entender a vista de quien ahora es persona y me ve y no me entiende, cuales son los sueños de un ángel gris. Este que ve, y no teme amar.

jueves, 23 de noviembre de 2006

Los enamorados que lo estuvieron tres veces.

Cuentos para Tania

Su madre esta de parto, su padre la acompaña, contagiado por la esperanza que el momento embarga.
Nueve son los meses en los que fue concebido.
Nueve meses desde que un santo supremo lo alejo de mi cobijo.
Nueve son los meses en los que abandono el reino de los cielos para volver con los vivos.
Nueve meses en los que dejo de ver conmigo la luz del cielo, techado y ciego en el vientre de su madre, a la espera de que la sabía forme un ser activo.
Nueve son los meses transcurridos, que borraron de tu mente quien vivió por dos veces.
Olvidaste al que ya fuere hombre en una vida, y al ángel a tu muerte.
Nueve son los meses que han pasado desde que aquel Santo supremo del cielo, se acerco portador de pesadumbres palabras, que había pasado tu momento, que ya llevabas en el cielo demasiado tiempo.
Después de dos existencias constantes a mi lado, si puedo decir que te llego la defunción, que esta si que me a pena.
Quienes vean tu nacimiento se alegraran del niño que llego a la vida
Yo sin embargo abre visto la culminación de tu muerte, por que has olvidado quien fuiste, y a quien amaste dos veces.
Pero aun me queda la esperanza de morir, de abandonar las puertas del cielo.
Reencontrarme con los hombres, nacer niña, y con el paso del tiempo volver encontrarte. Enamorarnos de nuevo, ahora tres veces, compartir nuestra vida por siempre, aun desconociendo que un día nuestras almas se encontraran en el cielo ahora después de la muerte por otras dos veces.

Para Tania.

Manuel A.

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