Cuentos para Alexandra.Andaba un tanto cabizbajo, la ausencia de la reina de las hadas hacia un tanto mas triste este mundo que habitamos. A pesar de seguir rodeado de las cosas que ambos construimos todo me parecía un tanto más triste. Había momentos en los que me refugiaba en aquellos rincones donde a ella le gustaba ubicarse, y donde yo la observaba tan feliz y sosegado, ahora pasaba todo lo contrario, eran lugares que producían en mi alma cierta tristeza, ausencia, y melancolía.
Parecía que incluso la luz que proyectaba el cielo se mostrase un tanto más tenue y no irradiara ánimo suficiente como para alegrar un tanto más mi espíritu.
Observaba con mirada ausente aquel lago desde donde un día ella me expuso tan bellas palabras… Agache la cabeza aun mas hasta mirar el suelo, desplegué mis alas de plumaje gris con cierta violencia para alzar el vuelo, pero la acción se quedo en nada y batí las alas con calma hasta alcanzar unos metros. Atrás deje el lago y los rincones donde habituaba a verla. Cuando me detuve en el aire y mire a mi alrededor me di cuenta de que aquel espacio que construimos Tania y yo era un tanto pequeño y que todo lo que habitaba alrededor era negro.
Pero me llamo la atención ver un tanto a lo lejos un pequeño retiro muy luminoso, donde se anteponía el verde y aun mas el rojo entre un millón de colores. Volé con calma hasta aquel extraño rincón que antes nunca había visto. A medida que me acercaba pude observar un inmenso campo de flores, todas preciosas y distintas entre si, era un espectáculo lleno de diversidad increíble para la vista.
Me pose en aquel jardín con mucha serenidad y note como mi corazón desglosaba felicidad, aquí el aire se me antojaba mas fresco y la luz del sol mas brillante y viva.
Recogí mis alas y me agache con cuidado a observar las coquetas coloreadas.
Veo que admiras y acaricias con cuidado lo que yo aquí e creado. Expreso una voz a mi espalda. Cuando mire atrás observe a una hermosa joven de cabellos oscuros de maravillosa sonrisa, bestia con la transparencia de un fino pétalo blanco que insinuaba la perfección de su cuerpo esbelto. Pero a pesar de tanta belleza lo que realmente hipnotizaba era la inocencia y la pureza de su mirada, sus andares armónicos y delicados armonizando en elegancia y coquetería con las flores que aquí habían plantadas… ¿Pero como era posible que pudiese verme? Nadie puede hacerlo.
Admirado ángel, lo cierto es que no soy yo quien puede verte, oírte, ni olerte. Son ellas las que han advertido tu presencia, y las que me han avisado de tu visita.
Cualquier gesto que les hagas, cualquier caricia que les entregues yo las percibiré como mías… Por que yo soy quien vela el cuidado de cada una de ellas, quien guarda el secreto de las flores y de sus significados.
Podrás observar que cada una de ellas son distintas entre si, y las que son iguales son de distintos colores. Mi tarea aquí consiste en velar sus cuidados, guarecerlas del frió, del calor, del maltrato. Soy yo la responsable de que no se olviden sus significados, de mantenerlas siempre vivas, para que los enamorados regalen rosas y simbolicen amor, que para quien entregue una campanilla de invierno exprese esperanza, o incluso para quien otorgue una albahaca constituya el aborrecimiento que siente…
Admirada protectora es agradable advertir tu presencia y la de tus hermanas… no hay sentimiento mas bello y mas hermoso que el que tu has traído a este mundo a representar.
Tus ojos entregan la alegría al corazón de este ángel de emociones cenicientas, que aun esperando entregar la felicidad el sosiego y la armonía de quienes aquí se representan, es en esta ocasión la tuya quien entrega la dicha.
Permíteme pues que bese las anteras de esta amapola y acaricie con ternura sus pétalos para que a través de ella tú sientas mis caricias y la humedad de mis labios en tus mejillas.
Manuel A.

2 comentarios:
Hola,
No se me ocurre otro lugar para felicitarte de parte de Blogissimo las navidades.
¡Feliz Navidad y próspero 2007!
Suerte con tu estupendo blog.
Un abrazo.
Preciosos textos. Está claro que están llenos de sentimientos. Uno siempre piensa que lo que le han entregado es algo único e imposible de entregar de nuevo. Pero los sentimientos transforman eso que se entregó como único a un hada, en algo nuevo y aún más bello.
Feliz Navidad!!
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