Los sueños de un ángel gris.

Cuando después de nueve meses se olvida quien se fue por dos veces, el hombre en una vida, el ángel a su muerte. Cuando algún santo supremo del cielo, considera que llevamos allí demasiado tiempo, nos entrega un nuevo cuerpo. Es en ese momento cuando realmente fallecemos, a pesar de volver nuevamente a la vida. Hay quien por el paso del tiempo, por las experiencias vividas, relega de la inocencia, y aquella alma blanca que de nacimiento nos precedía, se va tiñendo de negro para volverse tímidamente un tanto más gris.
Llegara el momento en que olvidemos al Ángel, para dar paso a la persona que va naciendo.
Pero yo reniego a dejar marchar la inocencia, consciente de que la melancolía y la nostalgia me embargara por siempre, será por que quiero concebir y comprender las cosas que nos rodean los que me lleven a soñar e imaginar mundos que a simple vista podrían parecer perfectos, pero que tampoco lo son.
Llego el momento de hacer ver y hacer entender a vista de quien ahora es persona y me ve y no me entiende, cuales son los sueños de un ángel gris. Este que ve, y no teme amar.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Supo entonces que la casa no estaba vacía

jueves 30 de noviembre de 2006

Este microrelato lo e presentado a un concurso que presenta la cadena Ser.

http://www.escueladeescritores.com/concurso-cadena-ser

Supo entonces que la casa no estaba vacía (Manuel Rivas)

Cuando solo y cabizbajo, sentado en el sillón tomo los controles del tiempo. Conjeturó los posibles pensamientos de la mujer que extraña, se adentró en sus sentimientos e imaginó las penas y alegrías que ella retenía, pensaba en lo que hacía cuando él no estaba. Se Introdujo en el alma de quien no marcó solo sus huellas, sino su presencia. Alzó la mirada, y la vio. Se deleitó con su sonrisa y su grata estampa, inmerso en la reflexión de que aún sin estar ella presente, siempre le acompañaría.

Licencia

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.