Aquí, donde se halla tu presencia es donde me encuentro, con los ojos bien cerrados estoy seguro de verte caminar a mi lado. Y extiendo levemente mi brazo y cierro mi mano esperando tocar la yema de tus dedos, pero tan solo tanteo el aire... es entonces cuando despierto dentro de mi sueño y se me borra la sonrisa para soltar una lágrima que al contacto con el aire se vuelve fría.Y levanto la mirada y observo la inmensidad de las ramas de un otoñal árbol, que no es mas que mi alma, al cual el viento le ayuda a desprenderse de sus marchitas hojas. Lamento no haberte entregado una eterna primavera... le susurro
Me agacho y recojo del suelo una hoja, comienzo a girarla entre mis dedos absorto en un pensamiento lleno de melancolía a causa de tu ausencia.
Y es que ansío tanto que estes conmigo, que en mis sueños mi alma es otoñal.
Te echo de menos querida primavera, amada Rocio.






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